OBRAS DE LA ORDEN
LA ACTIVIDAD EN TIERRA SANTA *
Uno de los fines más relevantes de los Caballeros y Damas de la Orden
consiste en sostener y promover la actividad religiosa, cultural y social
de la Iglesia Católica en Tierra Santa, en particular la del Patriarcado
Latino de Jerusalén, que la Orden ha recibido como un legado de la
tradición y de la historia.
Esta misión comprende el sostenimiento del Patriarca y sus tres Obispos Auxiliares, de los 81 sacerdotes esparcidos en las 54 parroquias y de las 120 hermanas al servicio del Patriarcado Latino; también el financiamiento del seminario de Bait Jala para la formación de los futuros sacerdotes, de las 43 escuelas parroquiales, con 1110 profesores y 18.883 estudiantes; de los proyectos edilicios y, además, de la actividad cultural y social.
En el último tiempo se renovaron 7 presbiterios y otros 4 fueron construidos, se reestructuraron 7 conventos de monjas y se adquirieron 2 residencias para estudiantes universitarios.
La Orden de Caballería del Santo Sepulcro, que es particularmente activa en el campo de la instrucción, ha hecho construir 4 asilos para infantes y 3 escuelas para alumnos mayores, estas últimas son: la escuela de primer y segundo nivel – con 942 alumnos – de Reneh (en las inmediaciones de Nazaret), la de Fuheis, actualmente con 1043 alumnos y por fin la de Kerak-Al-Vasieh (Jordania Meridional) que se abrió parcialmente en el 2000 con 450 alumnos y que ya terminada alberga 800 escolares.
En estos tiempos es imposible hablar de Tierra Santa sin tener en cuenta la dramática situación de toda la región, incluso en los confines de la diócesis del Patriarcado. En Israel la vida está dominada por el temor a los atentados y la ausencia de turistas y peregrinos ha tenido grave repercusión sobre la economía, lo que también se ha registrado en Jordania, mientras continúan los actos de violencia en la Cisjordania la consecuencia derivada de la falta de turistas y peregrinos es gravísima. La industria hotelera y las casas de comida, así como la confección de souvenirs y objetos religiosos están completamente cerrados.
El servicio de transporte público ha sido drásticamente reducido, la gente no puede circular libremente, los servicios sanitarios no están mas garantizados. El 80% de los palestinos están sin seguro médico.
Particularmente golpeado esta el sector de la educación ya que muchísimos padres carecen de posibilidades de pagar la escolaridad. En algunas zonas de Cisjordania la desocupación alcanza al 70%. Para decirlo claro, en Palestina muchas personas pasan hambre.
Frente a esta situación dramática y a sus efectos devastadores para los cristianos de Tierra Santa, el Gran Maestre de la Orden, Cardenal Carlo Furno, ha ordenado a las Lugartenencias, suspender todo proyecto de construcción, concentrando la ayuda en favor de las escuelas del Patriarcado y de las personas ancianas o con dificultad; en consecuencia desde abril de 2001, la Orden concentra su esfuerzo únicamente en la ayuda humanitaria.
La Orden continua proporcionando sostén financiero a varias instituciones cristianas con fines sociales. Este sostén ha sido aumentado después de la iniciación de la “intifada”. A titulo de ejemplo se pueden citar: Un orfanato en Belén para niños abandonados o de familias pobres de menos de 6 años de edad que, además, proporcionan una comida al dia a otros tantos niños de familias indigentes; Una residencia para niños en Betañia; Una residencia para niños en el Monte de los Olivos, en Jerusalén; dos residencias para niñas y niños hebreos, musulmanes y cristianos gravemente discapacitados, una en Haifa y la otra en Ain Karim (Israel); una residencia para ancianos en Abu Dis, Jerusalén; el establecimiento de servicios alimentarios a domicilio para ancianos pobres, tanto en el centro histórico de Jerusalén como en Beit Hanina.
Diversos centros sociales e institucionales reciben ayuda financiera, provisión de medicinas y asistencia médica. Cuando es necesario la Orden provee el dinero necesario para adquirir el instrumental médico indispensable.
Es oportuno poner en evidencia que las escuelas construidas por la Orden de Caballería del Santo Sepulcro y las instituciones por ella sostenidas, están abiertas a todos, sin distinción de nacionalidad, etnia o religión. De tal modo los Caballeros y Damas esparcidos por todo el mundo, intentan contribuir a la comprensión reciproca y a la paz en la Tierra donde nuestro Señor nació, murió y resucitó.
NOTA:
En la sesión del Gran Magisterio del 20 de abril de 2004, el Gran
Maestre de la Orden Su Eminencia Carlo Cardenal Furno decidió reducir
al mínimo los proyectos edilicios de la Orden de Caballería
del Santo Sepulcro de Jerusalén a fin de dar preferencia a la Ayuda
Humanitaria en Tierra Santa. Sólo ocho proyectos se llevarán
adelante: la reparación de los daños sufridos a causa de los
movimientos terrestres por los edificios del Santuario de Nuestra Señora,
Reina de Palestina, el presbiterio anexo, un convento y un colegio primario,
todos situados en Rafat Israel); la renovación del presbiterio de
Hosson (Jordania); La restauración del convento de Old Kerak (Jordania);
la instalación de un elevador para las monjas ancianas de Salt; La
reparación del convento de Jifnah (Palestina); la reparación
y reconversión del edificio para la administración de la Diócesis
de Nazaret (Israel); la construcción de un salón multipropósito
para la parroquia de Ajioun (Jordania) que permita reunirse a los cristianos
en un área judío-musulmán y por último la ampliación
de la escuela y el jardín de infantes de Jaffa de Nazaret (Israel)
News Letter-
V - 06/04
*
Informe de la Dama de Collar Elisabeth Verreet, Miembro del Gran Magisterio
y Presidente de la Comisión para Tierra Santa (Website del Gran Magisterio).